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El nivel de formación de los jóvenes (Youth Education Attainment Level, uno de los cinco objetivos principales de Lisboa 2010) en España se queda en el 61,1%, en 2007, el peor nivel desde 1995.
Magisterio publica en exclusiva los datos de nivel de formación de los jóvenes (Youth Education Attainment Level) para 2007. Este indicador es uno de los cinco objetivos más importantes para Lisboa 2010, y muestra el porcentaje de jóvenes entre 20 y 24 años que han obtenido al menos el título de Secundaria superior (Bachillerato o FP de Grado Medio en España). La media de la UE (27 países) era en 2006 del 77,9%, y el objetivo marcado para 2010 es llegar al 85%.
Pues bien, España en 2007 se queda con un exiguo 61,1%, el peor dato desde 1995. Además, el periodo de estancamiento del indicador dura ya cuatro años, mientras que los países que se encontraban a nuestro nivel o por debajo no paran de crecer. Si ya era imposible que España consiguiera cumplir este objetivo en 2010, con este nuevo dato ya es improbable incluso que nos quedemos a 20 puntos del indicador. Además, salvo que se tomen medidas radicales y efectivas en poco tiempo, es improbable que España alcance la convergencia con Europa en décadas.
El indicador venía ascendiendo con rapidez desde una década antes de la implantación de la Logse, pero al retrasar en dos años la edad para obtener el título requerido (el de FPI se obtenía a los 16 años en la Ley General de Educación de 1970, y el de FP de Grado Medio con 18 con la Logse de 1990), la evolución positiva se frenó primero y comenzó a caer después, debido en parte a razones técnicas. Sin embargo, la evolución no era del todo coherente con las razones técnicas: el bache duraba demasiado y era más pronunciado de lo esperado, y además otros indicadores paralelos –fracaso escolar, titulados en Bachillerato– tenían una evolución similar sin ningún tipo de razones técnicas que la justificasen. Hoy se puede decir que las razones técnicas ocultaron un error aún más grave: el problema técnico se solucionaría en pocos años, pero–como es el caso– si además había causas derivadas de la falta de calidad del nuevo sistema educativo, el problema permanecería.

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Aunque el efecto de la inmigración empeora ligeramente los datos (alrededor de dos puntos en 2007), una vez eliminados los no nacidos en España, el indicador mantiene la misma evolución: es decir, el estancamiento de los últimos años se debe a razones propias del sistema, no al aumento de inmigrantes.
Por sexos, las diferencias se mantienen en la última década entre los 12 y los 14 puntos, siempre en desventaja para los chicos. Aunque la evolución de las chicas ha sido peor en el último año, la de los chicos se mantiene alrededor de un 55%, de manera que estamos muy cerca de poder decir que la mitad de los chicos no obtienen la titulación mínima exigida por la Unión Europea. Toda una esperanza para hacer frente a la crisis económica en ciernes.

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Diferencias por Comunidades Autónomas
El mapa regional vuele a mostrar las diferencias educativas que marca PISA 2006 o el fracaso escolar: la mitad norte de España (salvo Cataluña) obtiene indicadores claramente mejores que la mitad sur peninsular y las comunidades insulares. Encabezan la clasificación País Vasco y Navarra –son las únicas que tienen alguna esperanza de cumplir los objetivos de Lisboa en 2010–, seguidos por varias comunidades del noroeste y centro peninsular: Asturias, Galicia, Cantabria, Castilla y León, Madrid, y Aragón, todas entre el 65 y el 70%. Alrededor de la media española se encuentran La Rioja, Comunidad Valenciana y Cataluña. Entre 30 y 35 puntos del objetivo de Lisboa se encuentran Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía, Canarias y Murcia. En el pelotón de cola, en una situación muy preocupante pues no consiguen ni siquiera que la mitad de sus jóvenes obtengan una titulación mínima, se encuentran Baleares y los territorios que son competencia del Ministerio de Educación: Ceuta y Melilla.
En cuanto a evolución, desde 2002 sólo la Comunidad Valenciana mejora significativamente. La media española se ve arrastrada fundamentalmente porque sus tres comunidades más pobladas (Andalucía, Cataluña y Madrid) empeoran sus registros significativamente. Aunque la peor evolución significativa corresponde a las comunidades insulares: Baleares (-6,6 puntos) y Canarias (-7,3 puntos).
REFERENCIAS:
Artículo completo pinchando aquí
Datos oficiales de Eurostat pinchando aquí
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