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Tras su paso por PSP Ratchet & Clank: El Tamaño Importa aterriza en PS2.
Sony sigue imparable en su política de adaptar los mejores títulos de PSP a PS2. Decisión que puede sulfurar a los usuarios de la portátil, pero que a los que se empeñan en no jubilar su antigua consola les está suponiendo una segunda juventud mediante la vuelta al redil de franquicias que pensaban perdidas a favor de máquinas más recientes.
Ratchet y Clank, eternos vagabundos del espacio, siguen pos de nuevas aventuras hasta que se encuentran con una misteriosa joven llamada Luna. La desaparición de esta admiradora y la existencia de una raza llamada Tecnomitas, que se creía extinguida, serán el gran quebradero de unos protagonistas que como gran ayuda contarán con el aliciente de poder cambiar de tamaño para poder llevar a buen puerto su misión.
Jugabilidad
Tras el interludio de acción desenfrenada que supuso “Ratchet Gladiator”, enfocado exclusivamente hacia los combates, es todo un alivio comprobar cómo High Impact Studios retoman la senda que tan buen buenos resultados dio en pasadas entregas. Atrás quedan los combates desenfrenados del juego antes mencionado, y entra en escena un desarrollo basado en una combinación muy acertada entre plataformas y acción, con interludios de puzzles que componen una mecánica variada que logra dotar al conjunto de gran intensidad a pesar de no ser un juego de amplia duración.
Lo primero que llama la atención al jugador es cómo se han mantenido intactos los controles de la trilogía original, facilitando la tarea a los más veteranos. Pero a su vez, han logrado perfeccionarse gracias a la simplificación que ha supuesto el paso de la franquicia por la consola portátil de Sony, y más en un caso como el presente que se trata de una conversión directa. La escasez de botones en PSP ha propiciado que esta entrega ponga a disposición todas las opciones de juego de forma abreviada y tremendamente sencilla, agilizando con creces el desarrollo y haciéndose patente en los momentos de más acción. Lo único que puede reprocharse son ciertas dificultades para ejecutar el salto doble, carencia paliada por su escaso uso. No obstante, esto no excusa que dentro del buen acabado general del juego sea un fallo que pulir no hubiese requerido excesivo esfuerzo.
El juego transcurre en 8 planetas, número que a todas luces se presenta escaso, más teniendo en cuenta que este juego prosigue la tónica de la saga de apostar cada vez más por una linealidad muy acusada, además de reducir progresivamente el número de puzzles. Carencias en parte compensadas por la variedad de situaciones que se presentan a medida que avanzamos, que nos obligarán a plantearnos diferentes estrategias en cada momento. Gran importancia en esos momentos tienen los gadgets a nuestra disposición, lastrados también por su escaso número, pero aliviados por la inteligencia de las situaciones que obligan a su uso. Para compensar queda el gran número de armas a nuestra disposición, a lo que cabe añadir las numerosas posibilidades de mejora mediante piezas que dejen los enemigos caídos o halladas mediante exploración. Esto unido a los cambios de apariencia una vez modificadas las armas, constituye un aliciente digno de mención.
Mismo sistema se aplica con las armaduras que protegen a nuestro héroe, cuyo sistema de gestión se basa en la división en cuatro partes que pueden ser sustituidas por otras más efectivas. Su mayor número y las múltiples posibilidades de configuración constituyen una de las grandes bazas del juego, además de obligarnos a un uso racional en función de las circunstancias para poder ir hacia delante.
Es imposible no destacar el protagonismo que han ganado los aerodeslizadores, tanto en entornos abiertos como en otros que apuestan por un desarrollo bajo raíles. Pero ésta mejora desmerece respecto al nuevo rol que se le otorga a Clank, que pasa de secundario a asumir un rol que ha ganado mucho enteros respecto a previas encarnaciones. Ha ganado tanto en variedad como en número de apariciones, haciendo de ellas momentos que no resultan tan forzados como antaño. Se han mantenido aquellas basadas en controlar pequeños robots subordinados a nuestro mecánico coprotagonista o esas en la que asistimos atónitos a su cambio en un ser mecánico de grandes proporciones. Entre las novedades, a destacar la fase en la que el juego se transforma en un shooter bajo raíles, acompañada de otras basadas en una competición de karts e incluso otra claramente inspirada por la mecánica del idolatrado “Lemmings”.
El gran lastre del juego, como otros muchos de los títulos adaptados de PSP a PS2, es la escasa duración de la aventura, fallo previsible debido a la distinta naturaleza de las dos máquinas. Sólo logra compensar esta carencia que, una vez concluida la aventura principal, se accede a un modo campeonato en el que podemos superar de nuevo todas las fases. Además, a través de dicho reto se hacen accesibles nuevas armas y curiosos extras.
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| Desarrolladora |
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High Impact Games |
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| Distribuidora |
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Sony |
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| Lo mejor |
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Divertido y muy variado. |
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| Lo peor |
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Nulas innovaciones y mecánica y desarrollo trasladado de portátil a sobremesa tal cual. |
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| Resumen |
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Conversión a Playstation 2 del conocido juego de PSP. |
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| NOTA OJGAMES |
75 |
| NOTA LECTORES |
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