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El juego que los fans de Konami estaban esperando.
Todo el mundo, llegada cierta edad, necesita la jubilación. A unos les cuesta más que a otros aceptarla, pero así son las cosas. A Solid Snake, el intrépido y carismático protagonista de la franquicia Metal Gear Solid le llega su turno de pasar por el club de los jubilados con el recientemente lanzado “Metal Gear Solid 4”. Además de esto, el juego es la obra con la que Hideo Kojima quiere homenajear a su personaje y honrar a todos los fieles usuarios que han seguido sus aventuras desde el inicio. Es una ocasión perfecta para sorprender, aprovechando además el potencial de Playstation 3. Y como ya sabrán quienes hayan probado el juego, lo cierto es que Kojima y su equipo han conseguido cumplir con las altas expectativas generadas por el producto. Se trata del colofón a la historia de Solid Snake, aunque como ya ha dejado claro Konami en declaraciones previas, no será la última vez que se lance un juego de la franquicia Metal Gear.
La historia comienza en 2014, sólo cinco años después de los acontecimientos ocurridos en “Metal Gear Solid 2” (recordemos que la tercera entrega de la serie fue una precuela). El mundo está en guerra, ni los civiles pueden vivir en paz, y la nanotecnología se ha desarrollado de manera asombrosa. El principal enemigo de la paz es Liquid Ocelot, quien cuenta con un ejército de soldados dispuestos a todo. Su plan es lanzar un ataque masivo y hacerse con el control del planeta por las malas. Con tal panorama Roy Campbell se pone en contacto con Solid Snake para que lleve a cabo una última misión: acabar con Liquid Ocelot de una vez por todas. Para ello el protagonista, bajo el nuevo nombre código de Old Snake, se desplaza a Oriente Medio, viajando después a otros muchos lugares, como Sudamérica o Europa del Este.
Que Solid Snake se haga llamar ahora Old Snake se debe a que los años han hecho mella en él. Su cuerpo está sufriendo degeneración celular y envejece de manera acelerada. Con estos cambios no sólo sus movimientos sufren el paso del tiempo, sino también su mente, que ahora le lleva a convertirse en un perro viejo de malas pulgas (con todo lo que eso conllevará para sus enemigos). Junto a él estarán personajes bien conocidos por el público, como el carismático Otacon, la científica Naomi Hunter, o Raiden, el protagonista de “Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty” (con ciertos “cambios”). Para la ocasión Hideo Kojima agarra todos los cabos sueltos de la franquicia y a todos sus personajes y los ata de manera inteligente para desembocar en un final que complacerá a los fans (y un más que digno desenlace para la figura de Solid Snake).
Jugabilidad
Desarrollado con una alta cantidad de escenas de vídeo y secuencias conversacionales (que podemos elegir pasar si así lo creemos conveniente) “Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots” es un juego de aspecto altamente cinematográfico. Mantiene su desarrollo bajo una cámara en tercera persona, pero nos permite seleccionar una cámara en primera por si nos resulta más cómoda. En base, el juego es fiel a la franquicia, aportando novedades suficientes, algunas coherentes con el aspecto y estado del protagonista. Esto quiere decir que seguiremos atravesando escenarios con sigilo, camuflándonos en todos los lugares posibles, y acabando con guardias sin que se den cuenta. Pero también implicará escapar, ponernos a cubierto haciendo gala de nuestras técnicas de evasión, y buscar el modo más seguro de afrontar los enfrentamientos. Al fin y al cabo Snake ya no es el jovenzuelo de antaño y tenemos que vigilar la resistencia de su cuerpo. Algo similar puede decirse de sus movimientos, entre los que se encuentran acciones habituales (arrastrarse, recoger cuerpos de enemigos, pegarse a paredes, rodar...) que en exceso dejarán agotado al mítico personaje. Conviene, por ello, afrontar la situación de una manera particular y olvidar cómo atravesábamos los niveles antiguamente de los anteriores Metal Gear Solid. Por suerte, el paso del tiempo también trae algunas ventajas, como nuevo equipamiento. En éste aspecto entran en acción dos nuevas herramientas: el OctoCamo y el Solid Eye. El primero es un uniforme de camuflaje que nos permite tomar el aspecto casi al completo del objeto o lugar en el que nos encontremos al pulsar un botón. La transformación es prácticamente inmediata y sorprenden los resultados que se consiguen en algunas ocasiones. Resulta un utensilio vital para la infiltración, aunque no esperéis que su uso os salve cuando os estén persiguiendo grandes grupos de soldados. Por su parte, el Solid Eye es un radar con el que podemos hacer uso de visión nocturna. A lo largo del juego usaremos otros elementos, como el Metal Gear Mk. II, un robot que puede tonarse invisible y que podemos utilizar para examinar lugares peligrosos o dejar noqueados a los guardias que estén en los alrededores. Por si esto fuera poco el robot también recolecta armas y objetos.
Respecto al armamento, la presencia de un nuevo personaje llamado Drebin resulta vital. Éste, tras encontrarse con Snake en el primer acto del juego, realizará un acuerdo con él. A partir de ese momento
tendremos ocasión de beneficiarnos de sus ayudas en combate y de comprarle armas, munición y objetos cuando lo necesitemos. Para ello necesitaremos puntos Drebin que conseguiremos dándole armas que no necesitemos, eliminando determinados enemigos, o jugando de maneras específicas. Poco a poco, con su apoyo, mejoraremos nuestro equipamiento y veremos cómo el abanico de utensilios con los que contamos crece de manera descomunal. Éste sistema, que parece simplificar la infiltración, permite que cada jugador elija la manera en que quiere avanzar. Característica que aporta al producto una libertad de decisión muy positiva.
Si queremos mantener a Snake en forma habrá dos cosas a las que prestar atención: el indicador de vida y el indicador de psyche. El primero es el tubo más grueso que veremos en la parte superior de la pantalla y marca la energía vital que le queda al protagonista. Si se termina, muere. Es importante no entrar en pánico cada vez que la barra se encuentre ligeramente vacía y esperar el máximo tiempo posible para gastar los objetos curativos que tengamos en el inventario. Para que esto sea menos complicado podremos definir objetos activos, con lo que se usarán cada vez que nuestra vida llegue a cero. En cuanto al indicador de psyche, no es tan importante como el de vida, pero conviene tenerlo en cuenta. Cuanto más se gaste éste tubo, más estresado estará Snake y por tanto, menos efectivo será. Para rellenarlo será posible utilizar algunos objetos, como cigarrillos, aunque estos afectarán a la vida. También hay que destacar que en momentos determinados el indicador de psyche nos podrá llevar a sufrir un subidón de adrenalina, en el cual contaremos con algunas ventajas (por ejemplo, el daño que suframos será la mitad del normal).
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| Desarrolladora |
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Kojima Productions |
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| Distribuidora |
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Konami |
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| Lo mejor |
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Un juego muy completo. La obra que esperaban los fans de Snake. |
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| Lo peor |
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A más de uno le hubiera gustado verlo doblado a nuestro idioma. |
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| Resumen |
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Imprescindible para todo fan de la saga. |
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| NOTA OJGAMES |
95 |
| NOTA LECTORES |
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