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Final de la feria.
Para bien o para mal, según lo miremos, el E3 de éste año 2008 ha llegado a su final. Para el recuerdo ya nos quedan las ojeras, el tiempo perdido escuchando unas conferencias más bien aburridas, y la decepción de ver cómo ha decaído una feria que antiguamente era “lo más”. Está más que claro que los cambios implementados en la fórmula del E3 éste año no han tenido buenos resultados. Si incluso se llegó a pensar durante un tiempo que no habría más ediciones del evento, no podíamos esperar algo muy distinto a lo ocurrido. La mayoría de las compañías han pasado por la feria por compromiso, mostrando juegos no comercializados que ya hemos visto en repetidas ocasiones y limitándose a “estar ahí”, pero sin justificar a los asistentes el viaje ni el esfuerzo de asistir.
No profundizaré en si la culpa es de las editoras o de los organizadores del E3, pero está claro que estos han hecho algo para que las distribuidoras prefieran guardarse sus dulces. Y no hacen mal, porque a lo largo de lo que queda de 2008 van a tener ocasiones de sobra de deleitar al público con sus novedades. Por ejemplo, a finales de septiembre se llevará a cabo el Tokio Game Show, feria que en los últimos años está creciendo de forma asombrosa en cuanto a proyección internacional. Ya no es el evento de japoneses al que iban algunos periodistas extranjeros valientes en busca de la noticia. Ahora corresponsales de todo el mundo se desplazan a Tokio para asistir, y las compañías lo saben. Buena muestra de ello son casas puramente niponas como Capcom o Square Enix, que en el E3 han hecho nada y menos por sorprender. Capcom, en especial, limitó su conferencia a hablar de la película de “Lost Planet”, un proyecto cinematográfico con producción americana. Y pocas horas después, la misma compañía desveló en la prensa japonesa varios juegos no anunciados hasta la fecha. Más claro no se puede decir: el Tokio Game Show será donde se esfuercen por sorprender.
Una de las pocas compañías que sí parece haberse volcado en el E3 es Microsoft, quien por Japón aún no despierta tanta simpatía como Sony o Nintendo, y que en ésta feria desveló importantes productos. Uno de ellos: “Lips”, su juego de karaoke que rivalizará con el fenómeno “SingStar”. Y dieron, además, una de las noticias de la feria: la llegada de “Final Fantasy XIII” a Xbox 360, perdiendo así Sony la exclusiva que tanto atesoraba desde hace años.
No se puede decir mucho más del E3, que ha sido una constante sucesión de nuevos materiales de juegos que ya conocemos bien. Ha habido algunas noticias inesperadas, como el nuevo Pikmin o las novedades presentadas por Nintendo en su conferencia, pero nada que merezca haber pasado una semana siguiendo la feria y durmiendo más bien poco.
Y para quienes han asistido el resultado ha sido incluso peor, puesto que el ambiente que se respiraba en el evento ha cambiado drásticamente respecto a otros años. Nada de glamour, ni diversión, ni cosas más propias de eventos relacionados con el ocio. La esencia de la feria ha sido muy seria y profesional, eso sí, pero con un evento de tal envergadura se necesita algo de aire fresco para animar a quienes pasan medio día en él.
Queda ver qué ocurre con la edición del próximo año...
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