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El retorno de una clásica saga de Capcom.
Todo lo que hay entre el malvado General Ratiev y la fatalidad eres tú, un par de amigos y un arsenal de explosivos. Éste es el argumento con el que se presenta “Wolf of the Battlefield: Commando 3”, 13 años después de que la recreativa “Commando” viera la luz. Y viene buscando su lugar en un género, reconozcámoslo, bastante saturado y falto de ideas, pero con la aparente garantía de tener una casa como Capcom detrás. Ahora bien, la calidad de un juego no está necesariamente garantizada por tener una compañía importante como editora, así que vamos a analizarlo llamando a cada cosa por su nombre.
Jugabilidad
Los que estén acostumbrados al género shoot ‘em up no se encontrarán con ninguna sorpresa. Básicamente hay que esquivar balas con el stick izquierdo mientras con el derecho disparamos a todo lo que se mueva (y para ser justos, a lo que no se mueva también). Para acabar con las hordas de enemigos contamos con granadas, M-Crash (bombas que limpian el escenario) y diferentes tipos de munición mejorable mediante power ups.
En la práctica, “poco” es la palabra que mejor define el desarrollo del juego, ya que son pocos los protagonistas (3), pocas sus diferencias a la hora de decantarte por uno, pocas las armas (4, y útil de verdad sólo es con la que sales desde el principio), poco lo que cambian al encontrar los pocos power ups, poca variedad de enemigos, pocos niveles (5)… en definitiva, que sabe a poco.
Como consecuencia tenemos un juego muy corto y con escasos alicientes, si exceptuamos salvar a los prisioneros de guerra y encontrar lugares secretos. Para colmo no se puede volver hacia atrás, y lo peor es que como se te acaben las vidas tienes que volver a empezar pero no el nivel, el juego entero. Lo único destacable, de hecho, es poder jugar con dos compañeros ya sea en local o vía Live, algo divertido pero que no compensa el resto de carencias.
Gráficos
La presentación gráfica tiene un estilo cartoon de principio a fin, especialmente en las ilustraciones que representan a nuestros personajes y que aparecen al lanzar un M-Crash.
Personajes y escenarios están modelados en unas 3D que cumplen sin alardes. No obstante, sólo podremos avanzar hacia arriba y en ocasiones hacia los lados, por lo que quizá sería más correcto hablar de 2.5D.
Resulta curioso que hoy en día y con un juego que no destaca precisamente por lo detallado de sus gráficos se produzcan ralentizaciones, pero ahí están. Además, éstas se producen en puntos concretos, por lo que cualquier tester que hubiese jugado 2 veces podría haber podido localizar este error. Esto contrasta con otros detalles como la calidad HDTV 720p, que sin ser la bomba siempre agradecerán los poseedores de un televisor de alta definición. Para el resto de mortales la información en pantalla como vidas o M-Crash restantes será apenas visible.
Música & Sonido
El problema que tienen los shoot´m ups como este es que no te puedes permitir el gusto de dejar de disparar un sólo instante. Como consecuencia, el ruido de los disparos (que no es realista ni lo pretende) y las explosiones tapan por completo la música. Es algo triste, porque la banda sonora tiene un toque cinematográfico que no está nada mal, pero en última instancia hay que conformarse con escuchar miles y miles de tiros. Eso sí, en Dolby Surround 5.1. Por otro lado el juego es tan corto que tampoco da tiempo a echar de menos un apartado sonoro más trabajado.
Conclusión
Entre otras cosas, el juego es corto, se ralentiza, la música apenas se oye, te obliga a reconectar el segundo y tercer mando aunque ya no los estés usando, tiene poca variedad de niveles, enemigos y armas y para colmo a veces el personaje desaparece y te obliga a reiniciar el nivel. No queremos decir que el juego no esté bien; es frenético, desenfadado y divertido jugándolo en compañía, pero la ingente cantidad de shoot´m ups que pueblan el bazar de Xbox 360 nos obliga a recomendarlo exclusivamente a los menos exigentes o a fans incondicionales del género.
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