jueves, junio 02, 2005

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Buenas

Estoy preparando el nuevo diseño de lo que será a partir de ahora Conexión Japón, algo bastante más grande que el diario, con galerías, secciones propias y cosas del estilo.

No me olvido de la campaña, ni de las camisetas, eso también tendrá su hueco.

Voy a ir todo lo rápido que pueda, pero no soy un master, así que paciencia.

Sed buenos.

martes, mayo 24, 2005

Lo prometido...

Un día más tarde de lo prometido, pero aquí estoy.

Ya terminó el E3, feria que nos dio mucho trabajo, pero que fue un completo desastre.

Lo mejor, como todos los años, esperar al Tokyo Game Show, porque ahí será donde veamos las nuevas consolas más en profundidad.

Estoy definiendo un nuevo diseño para Conexión Japón, que me permitirá ampliar el diario con índices de artículos específicos y galerías de fotos. De paso aprovecharé para poner la sección de la campaña sobre nuestro amigo Guerra, y algunas cosillas más. No esperéis un gran diseño, porque lo mío es escribir, y programas como Photoshop sólo los uso para cosas específicas.
Pero en fin, vamos a lo que toca.

¿Qué fue del Kit-Kat?

Música de tensión, nia...nia...nia....nia..., ¿sobrevivió?, ¿se congeló junto a Walt Disney para tiempos mejores?, ¿acabó en mi tripa?. Quienes apostaran por comérselo, se llevaron el gato al agua. En un momento de esos en los que te mueves por impulsos, miré al Kit-Kat, él me miró (bueno, o algo parecido), y le dije "ven aquí chavalín, que necesito un momento kit-kat". Pero problema!, y es que el cabronazo, como venganza, me dio un dolor de estómago del copón. ¿La razón?, debía estar en mal estado. No me extraña, si debía haber pasado 1 mes desde que lo compré, con un viaje dentro de la maleta desde Japón a España, y más viajes luego al llegar aquí. Pues eso, consejo del día: si tenéis un kit-kat a mano, zas, al estómago sin dudarlo.

Asakusa

El otro día un chico muy majo de Valencia me preguntaba por Asakusa, barrio conocido especialmente por haber una buena zona de templos y demás. Mi paseo por Asakusa se centró en la zona del templo de Sensoji, aunque también estuve por las calles normales. Aún así, comenzamos por el Sensoji.

Al llegar ves una gran puerta con dos estatuas de demonios protectores a los lados. Según recuerdo, este es el templo más antiguo de Tokyo, datado del año 645, por lo que os podéis imaginar cuan bello es. En la entrada, además de una taquilla con información y otras cosillas, encontré un cúmulo de gente (mucho extranjero) de la leche. No sólo turistas descansando o pensando qué hacer, también "taxistas" ofreciendo sus servicios. "Taxisas" entre comillas, porque no te llevan en taxi, sino en un vehículo muy asiático en el cual te puedes sentar mientras el japonés de turno te hace una ruta por todo Asakusa. Simpáticos eran, diciendo cosas como "speak english", pero siempre me ha gustado andar, así que como que no...
Después tuve oportunidad de ver cómo un extranjero estaba montado en el vehículo, y el "taxista" le hacía una ruta de "gran" nivel. Le llevó hacia una puerta, se para delante de ella y le suelta algo así como: "esta es la puerta a la casa de noseké, pero está cerrada". Y la puerta no penséis que tenía nada especial, estaba en un callejón y era lo más cutre del universo. Pero en fin, se lo curraban.

Cuando pasas la entrada del templo (con esos dos demonios Akuma mirándote), te metes en una calle no muy amplia con muchísimas tiendas a los lados. Tu puedes pensar que Asakusa es la zona de los templos, pero ahí lo que más se ve al principio son puestos y pequeñas tiendas haciendo el agosto con los gaijins. Lo principal es la venta de souvenirs, artesanía, kimonos de souvenir, yukatas, zapatillas, incluso katanas!. Puedes encontrar de todo, pero siempre bajo un estilo japonés tradicional muy agradable. Si estás buscando una de esas estatuas del gato con el brazo doblado, Asakusa es tu sitio. Por cierto, que estos gatos vienen a simbolizar, según me dijeron, una forma de atraer buena suerte (económica) en nuevos negocios, como restaurantes. Pero supongo que servirán para miles de cosas.

En estas tiendas también venden mucha comida, galletas, pastelitos, y otras cositas de alimentación que sólo se pueden comprar ahí. Normalmente la clientela es tanto japonesa como extranjera, puesto que venden cosas muy ricas.
Por mi parte, sólo compré unos kimonos de souvenir, en una tienda donde me trataron como a un rey. Me hicieron descuento y además hablaban en español!, todo un detallazo.

Si sigues avanzando por la callecita central de tiendas llegas a la zona del templo, pasando antes por un pequeño jardín con la estatua de algún político, en la que puedes echar monedas y rezar. Pero lo mejor está por venir. Acercándote a la entrada del templo hay unos puestecitos que vienen a servir para leerte el futuro de una forma independiente y religiosa. El proceso es el siguiente.

Introduces una moneda, y sacas un palo de madera de un bote de metal con forma extraña. En el palo saldrá un número, que corresponderá al cajón que debes abrir del mueble que hay en el puestecito. Dentro de ese cajón encuentras un papel donde se te predice el futuro, la suerte, todo en general. En mi caso fue malo, muy malo. Me recomendaban no empezar un nuevo negocio, no viajar (malamente...), no tomar decisiones importantes a nivel personal y, cuidado!, no construir una casa nueva!. Eso me dejó traumatizado. ¿No iba a poder construirme una casa nueva?, pero si era lo primero que iba a hacer cuando volviera a España, mecachis!. Por suerte, al lado del mueble hay una especie de tendedor, en el cual si atas el papel se dice que la suerte da un giro completo. Atar un cacho de papel en una cuerda tiene tela, pero es que encima había que hacerle dos nudos marineros del copón. Increíble. El mío quedó un poco mal atado, pero espero que funcionara...

Con la mala suerte rondándome me acerqué a la entrada al templo en sí, donde puedes lanzar monedas (como en una fuente de los deseos), para luego rezar con los ojos cerrados, pedir un deseo si quieres, dar dos palmadas y marcharte. Agujeros de este estilo para echar monedas hay muchos, y son realmente peligrosos!. Yo estaba bastante cerca del agujero, pero como había mucha gente (eso parecía un concierto de U2), los de atrás no esperaban y optaban por lanzar sus monedas al aire. Así que ahí estabas tú, con los ojos cerrados y escuchando cómo mogollón de monedas surcaban el aire a tu lado. Acongojante.

De camino a la entrada del templo, pero por la calle del lado derecho, me encontré una estatua de un buda de cuerpo entero. Había una mujer que le estaba haciendo cosas muy raras, tocándole las piernas, la cabeza, la tripa, incluso los bajos... Resulta que la gente toca las partes de la estatua para las que necesita una cura, y el Buda, como es un tío majo, pues te echa una mano y te ayuda a curar. Pues la mujer esa debía estar bien jodida. Yo le toqué el melón (la cabeza) al Buda, pero le dije al oído que quiero conservar mi melena, porque su calva religiosa no me mola nada.

De vuelta vi otra casa, de un estilo muy majo, a la que me acerqué. "Qué será esto que no va nadie a mirar, si está muy bien" me decía a mí mismo. Entendí por qué no iba nadie cuando descubrí que era una pequeña comisaría de policía. Ole tus huevos. Se debieron pensar que era gilipollas, acercándome con la cámara a fotografiar una comisaría...

Por lo demás, muchas tiendas, alguna otra casa cerrada, y bares varios a los lados. La verdad es que Asakusa, todo lo que es el tema del templo, es bastante pequeño, me lo imaginaba mucho más grande.

En los alrededores de Asakusa están de moda las tiendas de zapatos (?¿?), si, yo tampoco lo entiendo, pero las hay a pares. Aparte de esto, hay una heladería que recomiendo encarecidamente. Sólo venden helados de crema, y sólo tienen tres sabores, pero están muy buenos. Los sabores son vainilla, té verde y vainilla+té verde. Un helado de té verde no me inspiraba confianza, pero probé la mezcla de ambos sabores y estaba bastante cojonudo.

Y aquí lo dejamos, tengo fotos de cuando estuve en Asakusa, pero aún no he podido sacarlas de la cámara. Os las pondré en próximas ocasiones.

Termino recomendando la radio online Kawaii, con mucha música de Jpop, Jrock, Anime y demás, con buen streaming y muchos servidores.

www.kawaii-radio.net

viernes, mayo 20, 2005

Aclarando situación

Llevo unos días (¿días?, venga pedazo vago, di semanas) sin actualizar, pero en el trabajo tenemos un follón del 15.

Quienes conozcan el mundo de los videojuegos sabrán cuan jodido es el E3 para los periodistas, bonito parece, pero en realidad no lo es. Es una feria condenada que te mantiene día y noche pegado al ordenador escribiendo noticias y haciendo el moñas. Yo la odio.

Para el lunes habrá terminado, así que espero volver a ser persona.

Quienes me habéis enviado algún e-mail, os doy las gracias, siempre anima leer esos comentarios.

Alguien me ha preguntado si la campaña No soy Pedro Guerra va en serio, y tengo que responder que por supuesto!, que nadie lo dude. La próxima semana encargaré la primera remesa de camisetas, ya os daré detalles.

Estoy estudiando hacer un rediseño de la web, porque se queda pequeña para todas las tonterías que quiero poner.

No me olvido del chaval de Valencia que me acosa semana si, semana también, para que le de consejos sobre Japón y demás. Tranquilo, lo primero que haré el lunes será hablar de Asakusa. Si quieres dormir en algún hotel de allí hazlo, no creo que tengas problemas, mientras no duermas en Roppongi estarás a salvo (aunque hay mucha leyenda urbana sobre Roppongi, ya lo hablaremos).

Ah, he recibido algunas fotos, sin dedicar, pero en fin. Podéis dedicarlas firmando con el Photoshop, no es tan difícil. La mejor de todas hasta el momento ha sido la de un chico de Colombia, que por cierto, me pregunta sobre "esas tarjetas que vendo", supongo que se referirá al Japan Rail Pass. Compadre, yo no las vendo, pregunta en alguna agencia de viajes de tu país sobre ellas, seguro que te consiguen una. NO soy contrabandista, que conste. Aunque todo se puede hablar...

viernes, mayo 06, 2005

El último Kit Kat

El título de este mensaje sería un buen nombre para película dramática: "El último Kit Kat: la historia de cómo un hombre se enfrentó a la experiencia de quedarse sin kit kat ... para siempre?". Tom Hanks en el papel protagonista balbuceando en algún dialecto extraño, Spielberg haciendo planos familiares, y Eddie Murphy como secundario dando vida al vendedor del Seven Eleven (con 3 o 4 hijos), y tendríamos el Oscar asegurado.

Pero a lo que íbamos. Me encuentro ante mi último Kit Kat japonés, ese Kit Kat de chocolate blanco, tan rico, tan exquisito, que sabe a gloria. Sólo queda la mitad, es decir, dos barritas, por lo que el fin se acerca, y cuando le quite el envoltorio, ya no habrá vuelta atrás. ¿Cuándo volveré a saborear en mis labios el dulce sabor del chocolate blanco alterado genéticamente por la gran Nestle?, pues no lo se, porque si lo supiera no me estaría comiendo tanto el tarro. ¿Qué haríais vosotros amigos?, ¿os comeríais el Kit Kat o lo guardaríais para otro momento?, ¿conviene tenerlo en la nevera a espensas de recibir una señal sagrada?, ¿me lo como y a cascarla?, ¿alguien piensa que le doy demasiada importancia a una jodida barra de chocolate?. Hablando así, parezco el gordo de los Goonies, ni que me pasara el día comiendo dulces...

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Os invito a responder a la pregunta, para la cual si no me duermo antes de terminar el mensaje quizá abro una encuesta automática.
Por el momento lanzo la pregunta al aire: ¿Debe sobrevivir el Kit Kat?

Manda un SMS con la palabra SI al número 6666 si quieres que sobreviva.
Manda un SMS con la palabra NO, COJONES, COMETELO TONTODELABA al número 6666, si quieres que no sobreviva.

Quizá has observado que los dos números son el mismo. Así es. Total, qué más da, si esto sólo es para sacar dinero. La fiebre del SMS nos persigue.

Bueno, pasando a cosas serias, voy a hablar un poco de la fundación NO SOY PEDRO GUERRA. En primer lugar, si Pedro Guerra, que por cierto, acaba de editar un DVD con vídeos y cosas muy chulis, o alguno de sus abogados quiere meterme un puro, hablemos primero. A mi eso de que me metan cosas no me va, de primeras. De segundas, no estoy utilizando su nombre con ánimo de lucro. Es más, debido a su popularidad y apariencia física sufro secuelas irreversibles que me han producido más de un trauma, pero yo no he dicho nada a la prensa.

Pero si se siente ofendido por esta campaña inocua podemos hablar, le haré algo de publicidad de sus discos y fomentaré la venta de golosinas entre los niños.

A lo que vamos.

La campaña en apoyo a la causa ha tenido mucho éxito, varios lectores han plasmado su interés con comentarios en el post, que agradezco enormemente. Otros me han enviado correos electrónicos, y en general, se han pedido bastantes camisetas. Pero no sólo eso, las pulseras también han triunfado, incluso antes de ser diseñadas. ¿Dije que no iba a sacarme nada con esto, no?, mierda, debí haberlo pensado mejor. Es broma (claro...), me alegra saber que no soy el único tarado que va por el mundo pensando y haciendo cosas extrañas. Gracias. Se que no estoy sólo.

Por otro lado, un simpático ha tenido el valor de enviarme una fotografía suya dedicada, "a Pedro". Muy majo. Eres tan majo, y me has caido tan bien, que voy a reproducir la foto para que la vea todo el mundo. Ala chaval, que ya no sólo eres famoso en tu pueblo.

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Na, de buen rollo, me hizo gracia ver lo cabrona que puede ser la gente. Y si alguien más se anima a enviar fotos dedicadas, mi correo sigue siendo el de siempre: vander@ociojoven.com. Si tiene éxito el asunto abriré una propia sección en Conexión Japón con las fotos de los "graciosos".

Terminamos el asunto este con otra versión del logo, a la hora de vender las camisetas podréis elegir el logo que más os guste. No hay problema. Una vez más, es obra de Paco, Paquito para los amigos.

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Japan Rail Pass

Cambiamos de tercio y nos metemos en materia seria y relacionada con Japón.

Varias personas me han escrito por mail interesadas en la Japan Rail Pass. Preguntan ¿qué es?, ¿para qué sirve?, ¿cómo la compro?, ¿se come?, ¿vale la pena o es un timo?.

Veamos. La Japan Rail Pass es una tarjetita que te permite viajar de gorra en todos los trenes de la compañía JR. En todos menos en el Shinkansen Nozomi, el más rápido de todos que por razones obvias no entra en el lote.

Qué puedes hacer con la Japan Rail Pass

- Moverte prácticamente por todo Tokyo sin gastar un chavo. Si eres listo y te mueves la mayor parte del tiempo en trenes JR, no necesitarás meterte en el metro, con lo que te ahorrarás bastante pasta.
- Hacer excursiones a lugares alejados de Tokyo y del centro.
- Ir a la Expo en Nagoya, Aichi, para lo cual necesitas un Shinkansen.
- Viajar cuanto quieras en Shinkansen sin pagar (los viajes en Shinkansen son MUY caros)

Cuánto vale la Japan Rail Pass

Vale una pasta, así de claro. La tienes en tres modelos: 7 días, 14 días y 21 días. ¿Por qué no hay una para todo un mes?, ahh, misterios de la vida. La de 7 días cuesta 28300 yens, la de 14 45100 yens y la de 21 57700 yens. ¿No sabes a cuánto equivale esto en euros?, entonces usa la página de cambio de moneda más famosa de internet, pincha aquí

Para quién es rentable la Japan Rail Pass

Esta tarjeta sólo es rentable si tienes pensado hacer excursiones, salir de Tokyo a menudo y usar muchos Shinkansen.
También, si tienes pensado ir una semana, posiblemente te saldrá rentable. Primero, porque al llegar al aeropuerto necesitas tomar un Shinkansen hasta Tokyo (desde Narita), y segundo porque para volver necesitarás otro. Con esto te ahorrarías unos 6000 yens, 3000 de cada viaje en Shinkansen Narita-Tokyo.

Para quién no es rentable la Japan Rail Pass

Si sólo vas a estar en Tokyo y alrededores no te la recomiendo. Puedes pagar los billetes de cada trayecto de JR, o moverte en metro, tú decides, pero si sólo vas a estar en la capital, perderás dinero comprando la tarjeta.

Cómo comprar la Japan Rail Pass

Es muy sencillo, no te apures, puedes comprarla incluso el día antes de marcharte a Japón. Debes acudir a una oficina de JAL PAK, no hay muchas en España, así que yo os recomiendo la que hay en Barcelona. La oficina se encuentra en la dirección: Pso.de Gracia 53, Segunda Planta. Si estáis en Madrid podéis ir a Principe de Vergara 111,dpo. Primera planta. Mi experiencia se remite a la oficina de Barcelona, donde me atendieron rápidamente y con mucha amabilidad. Pagas en el acto y te dan unos papeles, un mapa de los trenes JR y un "cheque".

¿Y ahora?

Ya tienes tu cheque, así que no te preocupes de nada hasta llegar a Japón. Cuando aterrices, busca la oficina de JR más cercana, seguramente en el aeropuerto tendrás una. Si has llegado a Narita, no hay pérdida, la tienes a mano. Allí tendrás que enseñar el cheque, te preguntarán un par de cosas y te darán tu Japan Rail Pass, como un pasaporte, pero sin fotografía. En ella se marca tu nombre, el día de inicio y el último día que puedes usar la tarjeta, para que no engañes a nadie.

¿Cómo se usa?

En las estaciones no puedes pasar por donde va todo el mundo con un billete, porque tienes un tarjetón de grandes dimensiones. Así que es muy sencillo, sólo dirígete a la entrada o salida donde haya una ventanilla y enséñale la tarjeta al empleado de JR. Te dejará pasar sin ningún problema, y quedarás como un señor enseñando tu tarjeta.

Experiencia Personal

Me centré en disfrutar de Tokyo, y en caminar mucho, por lo que la Japan Rail Pass no me sirvió demasiado. La usé mucho, está claro, porque hay distancias que a pie son mortales de recorrer, pero como los Shinkansen no me vieron mucho el pelo, perdí dinero en el experimento.

La foto de la Japan Rail Pass no es mía, porque la mía sufrió un corte de tijeras, pero en fin, así son todas (esta pertenecía a un alemán, un aplauso al google).

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Y eso es todo por hoy.

Oyasuminasai (buenas noches)