sábado, marzo 19, 2005

Ya estoy aquí, y vivo!

Había escrito la Biblia en verso, pero se me ha borrado el mensaje antes de publicarlo.

Jodido portátil...

Estoy vivo, tengo conexión, sigan atentos a nuestras páginas.

miércoles, marzo 16, 2005

Ya queda poco

Aquí estamos, preparándolo todo a última hora, y preparándome para el viajecito de marras.

En mi primer viaje a Japón, allá por el 2000, las pasé canutas. Sobre todo al llegar al aeropuerto de Narita, donde fuí víctima de una inocencia aventurera que me llevó a terminar corriendo vagón tras vagón mientras los revisores me gritaran. Esta vez voy preparado, conozco el procedimiento, no tengo miedo.

Mi llegada a Narita está prevista para el día 19 de marzo al mediodía, hora japonesa. Desde allí me montaré en el Narita Express hasta Ikebukuro, lugar en el cual utilizaré la línea de trenes Seibu Ikebukuro Line hasta la parada donde se encuentra mi hotel. Calculo que al llegar al hotel, del cual haré el pertinente reportaje fotográfico y crítico, pasaré un rato intentando conocer el lugar. Si todo va bien, Kami-sama mediante, conectaré el portátil a internet en la habitación, y podré actualizar el diario.

Entre este pequeño camino inicial no descarto alguna pequeña aventura. En mi primer viaje no tardé mucho en cruzarme con pintorescos personajes (incluida una hispana testigo de Jeová que quiso liarme en su grupo).

Pasando al viaje, haré el vuelo desde Barcelona, cambiando de avión en Amsterdam, y siempre con aviones de JAL. Es decir, aviones de calidad. En cada asiento se incluye una pantalla con películas y juegos, y no películas cutres como las que ponen en British Airways, sino estrenos de la talla de Ray o Sky Captain and the world of Tomorrow. Bien mirado, podrían poner películas del estilo de Mr.Baseball o Lost in Translation, tendría más coña...
Puede sonar pedante, pero en mi anterior viaje fuí en el peor avión que os podáis imaginar. Los asientos eran incómodos, había una pantalla de 14" para toda una sala, las películas que pusieron eran del estilo de: Dragon Heart 2, Erin Brockovich, y un documental con Julia Roberts montando a caballo..., y encima, era mi primer viaje en avión. Así que esta vez el avión será un lujo para mi.



En fin, vamos a cerrar la maleta. En breves comprobaremos si las aduanas japonesas detectan latas de fabada y cocido variado, además de varios envases de jamón serrano. Japón tendrá sushi, pastelitos de arroz y comida sana, pero qué difícil es dejar ciertas cositas.

Si antes del día 21 de marzo (por darme un margen más o menos coherente) no he escrito ningún mensaje en el diario, ya podéis ir escuchando las noticias, a ver si dicen algo sobre un español perdido en Japón...