El último Kit Kat
El título de este mensaje sería un buen nombre para película dramática: "El último Kit Kat: la historia de cómo un hombre se enfrentó a la experiencia de quedarse sin kit kat ... para siempre?". Tom Hanks en el papel protagonista balbuceando en algún dialecto extraño, Spielberg haciendo planos familiares, y Eddie Murphy como secundario dando vida al vendedor del Seven Eleven (con 3 o 4 hijos), y tendríamos el Oscar asegurado.
Pero a lo que íbamos. Me encuentro ante mi último Kit Kat japonés, ese Kit Kat de chocolate blanco, tan rico, tan exquisito, que sabe a gloria. Sólo queda la mitad, es decir, dos barritas, por lo que el fin se acerca, y cuando le quite el envoltorio, ya no habrá vuelta atrás. ¿Cuándo volveré a saborear en mis labios el dulce sabor del chocolate blanco alterado genéticamente por la gran Nestle?, pues no lo se, porque si lo supiera no me estaría comiendo tanto el tarro. ¿Qué haríais vosotros amigos?, ¿os comeríais el Kit Kat o lo guardaríais para otro momento?, ¿conviene tenerlo en la nevera a espensas de recibir una señal sagrada?, ¿me lo como y a cascarla?, ¿alguien piensa que le doy demasiada importancia a una jodida barra de chocolate?. Hablando así, parezco el gordo de los Goonies, ni que me pasara el día comiendo dulces...
Os invito a responder a la pregunta, para la cual si no me duermo antes de terminar el mensaje quizá abro una encuesta automática.
Por el momento lanzo la pregunta al aire: ¿Debe sobrevivir el Kit Kat?
Manda un SMS con la palabra SI al número 6666 si quieres que sobreviva.
Manda un SMS con la palabra NO, COJONES, COMETELO TONTODELABA al número 6666, si quieres que no sobreviva.
Quizá has observado que los dos números son el mismo. Así es. Total, qué más da, si esto sólo es para sacar dinero. La fiebre del SMS nos persigue.
Bueno, pasando a cosas serias, voy a hablar un poco de la fundación NO SOY PEDRO GUERRA. En primer lugar, si Pedro Guerra, que por cierto, acaba de editar un DVD con vídeos y cosas muy chulis, o alguno de sus abogados quiere meterme un puro, hablemos primero. A mi eso de que me metan cosas no me va, de primeras. De segundas, no estoy utilizando su nombre con ánimo de lucro. Es más, debido a su popularidad y apariencia física sufro secuelas irreversibles que me han producido más de un trauma, pero yo no he dicho nada a la prensa.
Pero si se siente ofendido por esta campaña inocua podemos hablar, le haré algo de publicidad de sus discos y fomentaré la venta de golosinas entre los niños.
A lo que vamos.
La campaña en apoyo a la causa ha tenido mucho éxito, varios lectores han plasmado su interés con comentarios en el post, que agradezco enormemente. Otros me han enviado correos electrónicos, y en general, se han pedido bastantes camisetas. Pero no sólo eso, las pulseras también han triunfado, incluso antes de ser diseñadas. ¿Dije que no iba a sacarme nada con esto, no?, mierda, debí haberlo pensado mejor. Es broma (claro...), me alegra saber que no soy el único tarado que va por el mundo pensando y haciendo cosas extrañas. Gracias. Se que no estoy sólo.
Por otro lado, un simpático ha tenido el valor de enviarme una fotografía suya dedicada, "a Pedro". Muy majo. Eres tan majo, y me has caido tan bien, que voy a reproducir la foto para que la vea todo el mundo. Ala chaval, que ya no sólo eres famoso en tu pueblo.
Na, de buen rollo, me hizo gracia ver lo cabrona que puede ser la gente. Y si alguien más se anima a enviar fotos dedicadas, mi correo sigue siendo el de siempre: vander@ociojoven.com. Si tiene éxito el asunto abriré una propia sección en Conexión Japón con las fotos de los "graciosos".
Terminamos el asunto este con otra versión del logo, a la hora de vender las camisetas podréis elegir el logo que más os guste. No hay problema. Una vez más, es obra de Paco, Paquito para los amigos.
Japan Rail Pass
Cambiamos de tercio y nos metemos en materia seria y relacionada con Japón.
Varias personas me han escrito por mail interesadas en la Japan Rail Pass. Preguntan ¿qué es?, ¿para qué sirve?, ¿cómo la compro?, ¿se come?, ¿vale la pena o es un timo?.
Veamos. La Japan Rail Pass es una tarjetita que te permite viajar de gorra en todos los trenes de la compañía JR. En todos menos en el Shinkansen Nozomi, el más rápido de todos que por razones obvias no entra en el lote.
Qué puedes hacer con la Japan Rail Pass
- Moverte prácticamente por todo Tokyo sin gastar un chavo. Si eres listo y te mueves la mayor parte del tiempo en trenes JR, no necesitarás meterte en el metro, con lo que te ahorrarás bastante pasta.
- Hacer excursiones a lugares alejados de Tokyo y del centro.
- Ir a la Expo en Nagoya, Aichi, para lo cual necesitas un Shinkansen.
- Viajar cuanto quieras en Shinkansen sin pagar (los viajes en Shinkansen son MUY caros)
Cuánto vale la Japan Rail Pass
Vale una pasta, así de claro. La tienes en tres modelos: 7 días, 14 días y 21 días. ¿Por qué no hay una para todo un mes?, ahh, misterios de la vida. La de 7 días cuesta 28300 yens, la de 14 45100 yens y la de 21 57700 yens. ¿No sabes a cuánto equivale esto en euros?, entonces usa la página de cambio de moneda más famosa de internet, pincha aquí
Para quién es rentable la Japan Rail Pass
Esta tarjeta sólo es rentable si tienes pensado hacer excursiones, salir de Tokyo a menudo y usar muchos Shinkansen.
También, si tienes pensado ir una semana, posiblemente te saldrá rentable. Primero, porque al llegar al aeropuerto necesitas tomar un Shinkansen hasta Tokyo (desde Narita), y segundo porque para volver necesitarás otro. Con esto te ahorrarías unos 6000 yens, 3000 de cada viaje en Shinkansen Narita-Tokyo.
Para quién no es rentable la Japan Rail Pass
Si sólo vas a estar en Tokyo y alrededores no te la recomiendo. Puedes pagar los billetes de cada trayecto de JR, o moverte en metro, tú decides, pero si sólo vas a estar en la capital, perderás dinero comprando la tarjeta.
Cómo comprar la Japan Rail Pass
Es muy sencillo, no te apures, puedes comprarla incluso el día antes de marcharte a Japón. Debes acudir a una oficina de JAL PAK, no hay muchas en España, así que yo os recomiendo la que hay en Barcelona. La oficina se encuentra en la dirección: Pso.de Gracia 53, Segunda Planta. Si estáis en Madrid podéis ir a Principe de Vergara 111,dpo. Primera planta. Mi experiencia se remite a la oficina de Barcelona, donde me atendieron rápidamente y con mucha amabilidad. Pagas en el acto y te dan unos papeles, un mapa de los trenes JR y un "cheque".
¿Y ahora?
Ya tienes tu cheque, así que no te preocupes de nada hasta llegar a Japón. Cuando aterrices, busca la oficina de JR más cercana, seguramente en el aeropuerto tendrás una. Si has llegado a Narita, no hay pérdida, la tienes a mano. Allí tendrás que enseñar el cheque, te preguntarán un par de cosas y te darán tu Japan Rail Pass, como un pasaporte, pero sin fotografía. En ella se marca tu nombre, el día de inicio y el último día que puedes usar la tarjeta, para que no engañes a nadie.
¿Cómo se usa?
En las estaciones no puedes pasar por donde va todo el mundo con un billete, porque tienes un tarjetón de grandes dimensiones. Así que es muy sencillo, sólo dirígete a la entrada o salida donde haya una ventanilla y enséñale la tarjeta al empleado de JR. Te dejará pasar sin ningún problema, y quedarás como un señor enseñando tu tarjeta.
Experiencia Personal
Me centré en disfrutar de Tokyo, y en caminar mucho, por lo que la Japan Rail Pass no me sirvió demasiado. La usé mucho, está claro, porque hay distancias que a pie son mortales de recorrer, pero como los Shinkansen no me vieron mucho el pelo, perdí dinero en el experimento.
La foto de la Japan Rail Pass no es mía, porque la mía sufrió un corte de tijeras, pero en fin, así son todas (esta pertenecía a un alemán, un aplauso al google).
Y eso es todo por hoy.
Oyasuminasai (buenas noches)






