La ínsula etérea

"Caer, levantarse, insistir, aprender"


Imagen y Semejanza

¡Despierta! ¿Por qué no estás pendiente? Mira a tu alrededor. Entiendo que aquí, en tu residencia, las cosas sean perfectas y que, en su perfección, lleguen incluso a aburrirte. Ahora, en el ocaso de tus días, sigues creyendo que toda tu obra es ejemplificante y tu ley, ejemplificadora. Pero no es así.

Echa la vista atrás. Revive tus recuerdos. Hazlos realidad por unos instantes pero no los alteres, contén tus impulsos. ¿Lo tienes? ¿Sí? Bien. Recuerda tu obra, observa aquel orbe zarco que imaginaste un día y que creaste con tus propias manos. Lo llenaste de vida, creaste animales, plantas, mares y lagos, valles y lomas, ríos y praderas. Hiciste de él un lugar armónico y bello, y en él convivían multitud de especies en grata comunidad. Pero tú, ente egocéntrico y presumido, sentías que tu obra no estaba terminada y decidiste, al ver reflejada tu imagen en las aguas del gran océano, albergar en aquel paraíso un individuo como tú, fiel a tu imagen, semejante a tu ser. Y lo llamaste hombre. Lo dotaste de tu apariencia física y le diste un psique como la tuya. Pero, egoísta en grado sumo, limitaste su conocimiento para que nunca pudiese igualarte. Ese fue tu gran pecado. Creaste un esperpento de ti mismo, una deformidad de tu perfección. Querías un hombre sumiso, como el resto de las criaturas creadas, pero no lo era, olvidaste que le otorgaste tus propias cualidades. Y cuando deseó conocer y te contrarió, lo condenaste a vagar y a construirse a sí mismo. Más tarde, te echaste a dormir, o dejaste aquel balón de vida olvidado en el fondo de algún armario. Ya no te divertía. Al final, tu ilusión es pasajera y tan volátil como la de un niño.

Y el hombre, semejante e igual a ti, en su propia construcción, se sirvió de su entorno para sentirse mejor y alejar de su interior los fantasmas que vagaban en él y que reían su falta de sapiencia. Se alimentaba de los frutos que encontraba en los campos e ideó un vericueto para producirlos intensamente, sin necesidad de vagar de aquí para allá en busca de climas propicios que facilitasen su hallazgo. Colmaba también su estómago de los animales que encontraba por el camino, al cruzar ríos o al acercarse a los mares, y diseñó estrategias de caza y de pesca para abastecerse. Y fue prosperando, pues el hombre tenía la capacidad de aprender lo aprendido y de legar los conocimientos. Y en su ansia por alcanzar la sabiduría prohibida, se extendió por toda la superficie terrestre, adaptándose al calor más sofocante y a los hielos perennes.

Tenían la manía de ponerle nombre a todo lo conocido, pues creían que así, siendo ellos quienes les otorgaban una nomenclatura, serían sus dueños, serían más parecidos a ti. Y pronto les entró las ganas de ponerle a todo un precio, de cuantificar el valor de los elementos, pues pensaban que, al igual que tú tenías preferidos en la creación, ellos también debían generar escalas y jerarquías. Y comenzaron a otorgarle un valor desmedido al oro y a las piedras preciosas, a la tierra. Creyendo que todo les pertenecía, individualizando una colectividad. Y por ello, tunelaron las entrañas del firme que pisaban y modificaron los paisajes. Y con la riqueza de unos, llegó la pobreza de la mayoría.

Pero llegó un tiempo en que los unos se distanciaron de los otros. Tanto, que surgieron enemistades entre ellos, pues eran posesivos y tenían la debilidad de la avaricia. Y guerrearon unos con otros, estableciendo fronteras, levantando barreras donde no las había, tiñendo con su sangre las tierras de las que surgieron. Y en su afán conquistador, que no era sino parecerse a su hacedor, dueño de todas las cosas, aniquilaron inocentes y olvidaron ser todos hijos de un mismo padre.

Durante siglos, arrasaron tierras para cultivar sus preferencias y talaron bosques enteros para edificar sus casas y construir sus invenciones; esclavizaron a los animales y les privaron de su libertad para saciar su apetito, llegando incluso a sentir júbilo al matarlos. Tanto, que su caza y su pesca dejó de ser una necesidad vital y se convirtió en ocio depravado; profundizaron en la tierra y esquilmaron sus fondos sin importarles la superficie.

El hombre seguía hallando nuevos conocimientos y los utilizaba en su propio beneficio, sin importarle las consecuencias. Creían ser como tú, que puedes servirte de cuanto te rodea sin pensar en el bien o el mal que tus hechos pueden representar en el inmediato o a largo tiempo. Pero ellos no tienen el conocimiento que tú tienes para rehacer y pintar lo borrado.

Y aquí nos encontramos, con el orbe zarco ahogado en un llanto callado, que rara vez muestra sus emociones pero que, cuando lo hace, parece que eres tú, evocando tu última gran hazaña, quien maneja los hilos. La Tierra se estremece y se quiebra en pedazos; sus lágrimas anegan cauces y desbordan ríos; los mares se recrecen y rematan embravecidos contra las costas del hombre… Y la muerte se ve, se escucha, se huele y se siente. Porque tú, en lugar de enmendar tus errores, incapaz de asumir que dejaste abandonada a tu creación más preciada, prefieres atribuir al hombre las culpas de su devenir y castigarlo consecuentemente.

Es posible que creas que liberando de miles, de millares de personas a un mundo excesivamente poblado, equilibrarás las fuerzas pero no es así. Dejaste escritas multitud de promesas en otros tantos libros. ¿Qué hay de todo aquello? ¿Papel mojado?

Escucha ¿No oyes esos llantos? Son gente que clama por un mundo más justo, un mundo más social, un mundo más libre, un mundo igual. Te imploran a ti, piden que no les abandonen. Piensa. Su sufrimiento es tu sufrimiento, cada uno de sus fracasos es un fracaso para ti. Los oyes pero no los escuchas. Te vanaglorias por tu grandeza, por ser capaz de captar la atención de tantas almas que solicitan tu buen hacer. Pero tú, vanidoso, disfrutas disfrazándote ante ellos, caracterizando tu silueta para mostrarte de manera distinta. ¿Qué consigues con eso? De momento, multitud de guerras, millones de asesinatos y muertes innecesarias en tu nombre. ¿Para qué? ¿Acaso te produce eso un placer mayor? Un placer perverso…

¿Por qué haces oídos sordos? ¿Por qué no los atiendes? Si todo lo sabes y todo lo puedes ¿Por qué no lo haces? ¿Por qué no lo quieres?



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44 comentarios  -  Escribe aquí tu comentario

lo dijo dedal0 08 febrero 2010 | 2:20 PM

Hola Caballero,
me gustan especialmente los párrafos donde describes de forma sencilla, clara y concisa la evolución del ser humano en el mundo. El principio me ha recordado al inicio de la película "Qué bello es vivir" cuando Dios (precisamente) le hace visualizar al ángel la niñez del protagonista jeje.

Como esencia tu texto no ha terminado de llegarme, supongo que porque hace años que decidí ignorar a Dios (si existe).

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lo dijo Lyns 08 febrero 2010 | 2:21 PM

Hola santi... un texto contundente y originalmente planteado el tuyo, si.... Me ha gustado y me encanta la canción que has puesto y su video.....
Yo no creo en dios y luego ves la gente que se vuelve fanática con la religión y se matan por ello y matan a los demás.... es horrible, que una creencia que debería aportar tranquilidad, bondad...yo que sé.... que aporte lo peor del ser humano en muchos casos.
En España, sin ir más lejos, hay más de un obispo que parece sacado del medievo:
Obispo de zaragoza: "Si una mujer aborta, entonces el hombre esta en su derecho de abusar de ella".
U otras lindezas de otros curitas:
"Si la mujer no es virgen....¿Como te vas a fiar de ella? Esta usada y es una golfa...." Y cosas así.
Todo dicho en el año 2009.
Un besazo, que tengo muchas ganas de estar libre, de volver plenamente aqui y sobretodo de ella esté bien.

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lo dijo LIdi 08 febrero 2010 | 3:09 PM

Yo, la verdad no creo en nada en especial, solo en la gente buena.

Un besss

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lo dijo NACHO 08 febrero 2010 | 5:16 PM

kaixo riojano! Con las creencias hemos topado..yo no podría ser contundente y decir que no creo en nada, por que en algo si que creo, pero no estoy muy seguro en que...pero si que creo como decía lennon, en mi mismo, en el poder de las personas por encima de divinidades y creencias..a imagen y semejanza de uno mismo. Nada más. Lo has escrito estupendamente y con un estilo inconfundible...Knigth Style! jejejeje...

la musica una pasada, y el video estupendo!
imagina que los seres humanos no necesitaramos dioses.....imagina...solo nosotros....

un abrazo riojano!


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lo dijo MARINERA 08 febrero 2010 | 5:35 PM

jajjajajaa
Qué bueno, jajjaja, mira para mí que Dios está pensanso en hacer otra raza y otra especie por que la humana le ha salido el tiro por la culata,, jejee
Ains, el hombre tiene lo que quiere, pero si hay un dios siempre podemos culparlo a él.
Besossssssssssssss

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lo dijo El peso de lo liviano 08 febrero 2010 | 5:44 PM

No sé qué decirte Caballero. Creo que Bush hizo las cosas mal pero tanto como para dedicarle un post tan contundente me parece a mí que no. ¡Ahhhh! ¿Qué no está dedicado a Bush? ¿Entonces? ¿A Dios? Vale, pues adiós. jajaja

Bromas aparte, creo que te has "marcado" un post interesante, bien escrito, y perfectamente desarrollado. Eso sí; de escasa ciencia exacta y mucha ficción. Ya sabes tú de qué pie cojeo. Eso, por supuesto, no es motivo para restar importancia y mérito a un post tan "currao".

No me hagas caso amigo, que al igual que le pasa al Benedicto, hoy no me levanté mu'cristiano. Pero la verdad, entre tú y yo y aprovechando que nadie nos oye, ¿qué te ha hecho a tí ese pobre hombre que parece que andas algo mosqueado con él? Como se cabree de verdad te va a enviar una plaga de cojones y señor mío. jajaja

Lo último, que te aplaudo la voluntad, pero este, me da a mí que hace oídos sordos.

Un fuerte abrazo y felicidades. Eres un genio de las letras.

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lo dijo joan 08 febrero 2010 | 7:29 PM

me gusta este dios narcisista, vago e infantil. Creo fervientemente que dios existe y en la virgen maria fecundada por una paloma y en doce apostoles que fueron santos por enchufe y en los otros santos y en los matines y en el braguero de benedicto, pero no creo en la creación, soy mas evolucionista, dicho esto, decirte que me gusta
un abrazo

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lo dijo maparo55 08 febrero 2010 | 7:33 PM

Un texto muy bien llevado que nos muestra cómo el hombre fue poblando este mundo de aciertos y errores, que nos han traído hasta aquí, donde el creador, parece haberse olvidado que somos un tanto parecidos a él. Creo en Dios, es algo que no puedo negar; pero estoy conciente de como anda el mundo "patas arriba", desordenado, maltratado, saqueado, un planeta ya no tan azul como quisiéramos. Un saludo, Caballero.

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lo dijo H 08 febrero 2010 | 9:55 PM

Es un tema del que no me gusta hablar mucho...pero me ha gustado ver un poco mas de ti...eso que se esconde mas profundo que la ropa...

Te espero por mi caso, con algo menos profundo.

Besos

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lo dijo konzeptual 09 febrero 2010 | 2:48 AM

caray, yo tampoco se que decir, es un tema que segun leo los comentarios, ajeno a lo mayoria y confuso otro tanto.
lo que no se puede negar es la calidad de lo escrito.
un abrazo

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lo dijo aquelarre-de-dantalion 09 febrero 2010 | 6:19 AM

No sé que es lo que me gusta de tu texto, pero me gusta. Yo no creo que sea tan confuso o ajeno como parece, pienso que es bastante agudo como para dar en el clavo.

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lo dijo princesalidia 09 febrero 2010 | 1:31 PM

Nada puede hacer ni él ni nadie, por que nos han contado un cuento de que puede con todo y no puede con nada. Sí todo lo puede por que nos arranca seres queridos que aún no les tocaban partir, por qué trae enfermedades y tantos desastres que roba vidas a miles, tantos por qué...demasiados que quedan sin respuesta.
Ademas, sospecho que esta sordo, habrá que mandarle que se ponga sonotone.
Un besooo

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lo dijo unah 09 febrero 2010 | 7:31 PM

Me parece que es un texto muy bien escrito y que gustosamente subscribiría si ese ser superior fuese capaz de leérselo y hacer algo al respecto. Mi opinión es que nos dejó aquí solos.
Me ha gustado. Realmente cuando miras a tu alrededor y ves tanta muerte y tanta desgracia es difícil creer. Yo soy incapaz.
Saludos.

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lo dijo mi reino por un libro 10 febrero 2010 | 9:02 PM

Hola caballero, como no, me has sacado un tema del que se me ve a la legua del pie del que cojeo. En fín, yo creo que sí, mucha de la culpa la tiene el hombre. No se puede culpar al creador de nuestros propios fallos, puesto que él a través de la biblia nos dio unas directrices, una serie de valores. Pero bueno, te digo la biblia porque la similitud con el dios católico es clara y evidente pero se puede aplicar a cualquier religión. El caso es que una vez que las personas tienen unos valores, si hacen uso de su libre albedrío ese que él nos otorgó, mal, no podemos echarle la culpa a él. Y no es él el que nos castiga, sino el planeta por usarle egoísta e indiscriminadamente.
Es tan injusto recriminar a Dios como lo es recriminar al maestro porque sus alumnos no ponen en práctica sus lecciones.

No se, esa es mi opinión espero no haber ofendido a nadie. No me extiendo que no tengo tiempo.

Un saludo noble caballero.

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lo dijo irishrover35 10 febrero 2010 | 10:28 PM

La verdad es que no me preocupa si Dios existe o no. Pero de una cosa sí estoy seguro: como me lo cruce, le parto la cara y le corto los cojones, por aquello de la imagen y semejanza. Seguro que En Su Infinita Sabiduría lo entiende perfectamente. Buena prosa, caballero. A fe mía que lo habeis miniado cual monje paciente. Saludos.

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lo dijo A dedal0 11 febrero 2010 | 6:33 PM

Hola dedal0, yo no sé si existe un dios. No lo he visto y a juzgar por lo que sucede creo que, si existe, no le debemos importar mucho más de lo que le pueda llegar a importar un maní.
Este post viene dado por el cúmulo de catástrofes naturales de diversa índole que han venido sucediéndose desde hace no mucho tiempo. Dejándonos llevar por el gran libro de fábulas entre los grandes libros de fábulas, da la sensación que es una especie de castigo por alejarnos del protector.
Por cierto, gracias por la comparativa con la película de Qué bello es vivir, cuando escribía esto visualizaba las imágenes en blanco y negro jejejeje
Gracias por pasar

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lo dijo A Lyns 12 febrero 2010 | 11:29 AM

La canción medio insipiró este post, así que parte de la culpa de todo es suya jejeje Ya sabes, Michael es mucho más si prestamos atención a sus sentimientos y preocupaciones.
Joer, flipo con las frases de los obispos y curas que me traes, desde luego, ¿quién querría unirse a un club que acepta en su seno a gente que piensa así? ¡¡Yo no!!
Ya queda menos para leerte, qué bien

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lo dijo aracne 12 febrero 2010 | 11:37 AM

Oye!! vente pa mi casa y verás el titulo que escogí ayer para la historia realista... y el argumento, a ver que te parece!!!
Estyo aqui dandole al codo para el último examen que lo tengo a las cuatro...¡¡¡Me muero d eganas por hacerlo y acabar ya!!!!!!

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lo dijo A Lidi 12 febrero 2010 | 12:53 PM

Si crees sólo en la gente buena, ya es mucho. Y además, coincidimos, que es mejor todavía jejejeje No dejes de creer en ellos, pero tampoco en tí. Sobre todo en tí misma.
Salu2

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lo dijo A Nachoaks 12 febrero 2010 | 1:42 PM

Knigth Style? Joer, entonces tú también lo tienes, porque pienso exactamente como tú, me quedo con todo jejeje
Imaginemos, imaginemos por qué ese "Imagine" fue declarada diabólica por la santa sede... Claro, un mundo con gente libre no interesa, no al menos libre de alma...
Un abrazo grandote, para que aguante los kilómetros hasta allí

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